Opositar y trabajar para el sector público en España actualmente no es fácil. Exige una inversión de tiempo y de dinero (al igual que ser emprendedor) y los resultados no se ven a corto plazo. En muchas ocasiones tienen que pasar dos-tres años, o incluso más. 

Siempre deseché la idea de ser opositora

Deseché la idea de ser opositora porque consideraba que haber estudiado la carrera de derecho, el conservatorio de música en la especialidad de violín, el máster en formación de profesorado y rematar con una tesis en educación musical eran muchos títulos y tiempo más que suficiente invertido.

Quería trabajar a jornada completa, sin estudiar (que era lo que había estado haciendo hasta entonces).

Sólo escuchar la palabra oposición e imaginarme otros X años estudiando y esforzándome, hacía que se me pusieran los pelos de punta. 

La vida te pone en situaciones diversas: hay que tomar decisiones

La vida te va llevando y tu te vas dejando. Pero al final, las propias situaciones hacen que tengas que tomar decisiones. Éstas se toman en base a:

  1. La experiencia personal pasada ¿qué he aprendido?
  2. La situación personal presente ¿qué cosas tengo a favor y qué cosas tengo en contra?
  3. Los deseos de sentirte de manera diferente, es decir, este punto implica un acción en el presente para cambiar tu futuro

¿Cómo aplicar la teoría a la práctica?

En mi caso personal, en 2020 aprendí que ya había sido suficiente vivir la inestabilidad laboral de la época de la Quiebra de Lehman Brothers a la que siguió la Gran Recesión mundial.

En abril de 2020 observé que la crisis provocada por la Covid-19 se iba a extender mucho más de lo que nos estaban diciendo en las noticias y mi negocio se veía gravemente afectado por las medidas anti-covid impuestas por el gobierno.

Pocos meses después, las oposiciones convocadas para el año 2020 se cancelaron y se volvieron a convocar, pero para 2021. No lo pude evitar, me subí a un tren que ya estaba en marcha.

La situación personal presente me favorecía para opositar (estaba en cese de actividad y podía estudiar). Además, tenía un deseo de sentirme de una manera diferente, exactamente con mayor estabilidad laboral y alejada de los vaivenes de las crisis económicas. Por ese motivo, tomé acción en el presente para cambiar el futuro y hasta ahora, todo va según lo previsto.

¿Cómo elegir una oposición?

Las personas me preguntan cómo elegir una oposición acorde a su perfil. Así que te doy unos pequeños apuntes importantes a la hora de escoger:

  1. Existen de diferentes sectores, grupos y niveles; y cada una de estas elecciones marcarán la dificultad y la competencia que tengas. Más fáciles, más competencia, más difíciles, menos competencia.
  2. Pregunta o lee los blogs de diferentes academias de preparación de oposiciones para informarte bien sobre cuál puede ser tu perfil y qué oposición encaja más contigo. Yo estuve unos tres meses mirando diariamente qué encajaba más conmigo.
  3. Haz un análisis de tu situación personal presente, de si tienes hipoteca, familia que mantener, deudas, de cuánto tiempo dispones al día y a lo largo de varios años, de si eres una persona constante, de si tienes ya un hábito de estudio, de si piden idiomas. En definitiva, piensa si eres capaz de comprometerte contigo mismo para sacar horas diarias de estudio.
  4. Busca oposiciones que sean de acceso libre mejor que de concurso
  5. Busca oposiciones que tengan bolsa de empleo que se mueva realmente, no de las que están paradas. Así si no apruebas a la primera al menos podrás optar a trabajar como interino.
  6. Busca oposiciones que se convoquen de manera más o menos regular (todos los años, o cada dos años). 
  7. Ten en cuenta que cuando comienza una crisis económica se pueden quedar congeladas las convocatorias a pensar de que se necesite personal.

¿Importa la edad?

La edad. Sorprendentemente la edad media para opositar en España es muy alta. Estamos hablando de que hay gente que se pone a opositar con 55 años o más. No tengas la idea de que sólo van veinteañeros.