No es lo mismo el teletrabajo que el trabajo a distancia. El primero es una subespecie del segundo. El segundo ya estaba legislado en España por la Ley 3/2012, de 6 de julio, de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral, modificó la ordenación del tradicional trabajo a domicilio para dar acogida al trabajo a distancia basado en el uso intensivo de las nuevas tecnologías.

Ahora, en 2020 y con la nueva situación de pandemia mundial, se hace más necesario que nunca, establecer una nueva normativa acorde a los tiempos que vivimos. Esta nueva normativa, se llama Real Decreto-ley 28/2020, de 22 de septiembre, de trabajo a distancia. Pero como digo, no es algo nuevo en Europa, ni en el mundo. Se lleva hablando de trabajo desde casa (o desde cualquier lugar que elija el trabajador) desde el año 1996 si acudimos a la Organización Internacional del Trabajo y desde el año 2002 si nos fijamos en Europa.

España estaba a la cola del trabajo a distancia

Poca gente utilizaba esta modalidad. Quizás porque España es un país muy social. A las personas trabajadoras le gusta acudir a la oficina para ver a compañeros y tomarse algo con ellos en el descanso. Sin embargo, con el virus Covid-19, la vida social y la movilidad han quedado reducidas considerablemente, por lo que las personas, se encuentran más seguras trabajando desde casa.

Por otro lado, la propia ley hace referencia a que si existe una buena conexión a Internet en entornos rurales, ya no sería necesario que todas las personas trabajadoras estuvieran en los núcleos urbanos como Madrid. La implantación del 5G hasta en los lugares más recónditos de España, hará que muchas personas trabajadoras, vivan en lo que se llama slow-city (o ciudades de 15 minutos).

La industria musical y el teletrabajo

Dentro del negocio musical y la industria musical se puede hablar de productores musicales, o compositores, que trabajan (en muchos casos) desde casa, o aislados en estudios subterráneos. Pero también, están las personas trabajadoras en eventos musicales, que ahora, con una pandemia que se alarga más de la cuenta, tienen que reinventarse.

En el primer caso, sin duda, estaban ya preparados para el teletrabajo, o por lo menos, para realizar muchas cuestiones en remoto, hacer sus servicios de manera online, o compaginarse con cantantes y otros instrumentistas, para grabar cada uno desde su casa la pista correspondiente.

En el segundo caso se hace más complejo. Es un mercado que estaba acostumbrado a montar grandes escenarios en lugares al aire libre o en interior (como WiZink Center). Los grandes eventos comienzan a emitirse por streaming, o por la televisión tradicional y se realizan en directo en grandes platós. En estos casos, poco se puede teletrabajar si se necesitan técnicos de preproducción, producción y postproducción. Igual con técnicos de sonido, montadores, regidores, etc.

Cuando hablamos de eventos pequeños, se puede constatar, que el propio artista musical procura montarse su propio plató de eventos en casa. En este caso, sí se podría hablar también de teletrabajo.

¿A quién va dirigida la ley del teletrabajo?

Aunque vulgarmente todo el mundo habla de teletrabajo y trabajo a distancia, lo cierto es que sólo se aplica esta legislación (de la que hablo en este post) a las personas trabajadoras que están amparadas por el Estatuto de los Trabajadores. Es decir, que si volvemos a los ejemplos del mundo musical, si el artista musical es autónomo esta ley no se le aplica. Si es un técnico de sonido asalariado de una empresa audiovisual, entonces sí.

La diferencia, como siempre, radica en saber si la persona concreta trabaja por cuenta ajena o no; y por lo general, en el mundo artístico musical, negocio musical, industria musical existe mucha colaboración y mucho freelance, o autónomo, que quedaría fuera de la aplicación de esta normativa española.

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